Finiquito no es lo mismo que liquidación
Confundirlos cuesta dinero. El finiquito te corresponde siempre que termina la relación laboral, sin importar el motivo: renuncia voluntaria, despido justificado, fin de contrato. Incluye los días de salario que trabajaste y no te han pagado, tu aguinaldo proporcional, las vacaciones que no tomaste y su prima vacacional del 25%.
La liquidación(indemnización constitucional) solo aplica cuando te despiden sin causa justificada: tres meses de salario integrado, más 20 días por año en ciertos supuestos, más prima de antigüedad de 12 días por año. Si renunciaste por decisión propia, no hay liquidación — pero el finiquito completo sigue siendo tuyo, y nadie puede condicionártelo a que firmes “de conformidad” documentos en blanco.
Qué debe incluir tu finiquito, concepto por concepto
- Salarios devengados: los días trabajados de tu última semana o quincena que aún no te pagaban. Esta calculadora no los incluye porque dependen de tu fecha de corte; súmalos aparte.
- Aguinaldo proporcional: 15 días de salario (el mínimo de ley) prorrateados por los días que trabajaste en el año. Renunciar en julio no te lo quita: te toca la mitad.
- Vacaciones no disfrutadas: los días pendientes del último año más el proporcional del año en curso, pagados a salario ordinario. Desde la reforma de 2023 son mínimo 12 días por el primer año, así que las cantidades ya no son simbólicas.
- Prima vacacional:25% sobre el pago de esas vacaciones pendientes. Es el concepto que más “olvidan” los finiquitos mal hechos.
- Prima de antigüedad (12 días por año): si renuncias, solo aplica con 15 o más años de servicio; en despido, siempre. Tiene tope de dos salarios mínimos diarios.
Los trucos clásicos al pagar finiquitos (y cómo defenderte)
El más común: presentarte un cheque y un documento de “renuncia con finiquito a entera satisfacción” sin desglose. Nunca firmes sin ver el desglose concepto por concepto y sin compararlo con tu propio cálculo — para eso existe la herramienta de arriba. Otros clásicos: calcular el aguinaldo sobre un “salario base” menor al que realmente cobras, ignorar las vacaciones proporcionales del año en curso, o simplemente tardarse meses esperando que te canses de cobrar.
Si los números no cuadran o no te pagan, tienes un año para reclamar ante la PROFEDET (800 911 7877), con asesoría y representación gratuitas. Lleva contrato, recibos de nómina y tu cálculo. Los reclamos de finiquito son de los más fáciles de ganar porque la documentación lo dice todo.
Después del finiquito: que ese dinero no se evapore
Un finiquito (y más una liquidación) es de las pocas veces que recibes varios meses de ingreso junto. Antes de que se diluya en gastos, apártalo como colchón: calcula cuántos meses de oxígeno te da con la calculadora de fondo de emergencia, y si una parte puede trabajar a largo plazo, proyéctala en la calculadora de interés compuesto. Y verifica cuánto aguinaldo proporcional exacto te toca con la calculadora de aguinaldo.